JOAN AMILS CARBONELL

sábado, 07 de diciembre 2024

CATEGORÍA: Biografías

De Gombrèn, pueblecito agrícola situado en las fragosidades pirenaicas al pie del Santuario de Santa Maria de Montgrony –la Covadonga Catalana– salieron, de entre treinta y cinco evadidos cuando el período rojo, cinco entusiastas requetés para la España Nacional; los cincos ingresaron en el Tercio de Montserrat y los cinco murieron en Codo donde el Tercio ganó la Laureada.

Joan Amils Carbonell nació en Gombrèn (Girona), el 12 de octubre de 1912.

De familia agrícola, él también, después de haber asistido a la escuela rural, se dedicó al cultivo de la tierra y a la guarda del ganado.

Sentía gran afición por la caza, a la que dedicaba gran parte de las fiestas después de haber cumplido sus deberes de cristiano.

Era muy activo, trabajador y enérgico en todas sus cosas.

Gombrèn era un pueblo religioso, sano de costumbres, a pesar de la cercanía de los centros industriales de Campdevànol y Ripoll –muy trabajados por el marxismo–. En las contiendas electorales, incluso en las de la fecha clave del 16 de febrero de 1936, ganaban los partidos derechistas por amplio margen; y aquel día por solo 13 votos no obtuvieron el cupo total del censo, trece votos que correspondían a los que después del 18 de julio formaron el Comité local.

Amils había contraído matrimonio, a principios de 1935, con doña Adela Briquets de cuya unión les nació un hijo poco antes del Alzamiento Nacional.

Su familia, al estallar la contienda, fue muy perseguida desde el comienzo por los elementos rojos de la localidad, «los 13», escudados en la ingenua excusa de que eran «los de los pueblos vecinos» los autores de hechos execrables, ya que por ser Gombrèn punto de reunión, paso obligado para los evadidos que escogían aquel sector fronterizo, se cometieron en sus contornos multitud de engaños y asesinatos de patriotas que caminaban hacia la libertad.

Así, una de aquellas primeras noches fatídicas, «los 13» se presentaron en su casa para llevarse al hermano mayor; al negarse éste, fue arrastrado hasta la puerta de su casa y allí mismo lo acribillaron.

Después de esta triste experiencia, Joan Amils, igualmente amenazado de muerte, se refugió en los bosques, que por otra parte conocía palmo a palmo por haberlos recorrido infinidad de veces persiguiendo a la codiciada pieza de caza, y allí estuvo hasta primeros de octubre, en que formando parte de una gran expedición de evadidos, a tiro limpio con los guardas rojos, logró pasar a Francia, permaneciendo unos días en casa de unos familiares de Bourg-Madame, y de allí, por Navarra a la España Nacional, encuadrándose voluntario en el Tercio de Montserrat y marchando al frente de Mediana para pasar después al de Belchite y Codo.

En esta población, durante el asedio, defendió «el camino de Quinto» hasta el final, participando y muriendo en la primera salida de la «Casa del Cura», ante la trágica alternativa de vencer o morir aquella tarde del 25 de agosto de 1937, con el pensamiento, la mirada y el corazón dirigidos hacia la esposa y el hijito que le esperaban en el lejano Gombrèn.

[Publicado en Nonell Brú, Salvador, Así eran nuestros muertos, Casulleras (Barcelona 1965)]

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